Es común que un equipo compre un escáner de seguridad, lo conecte al pipeline, y asuma que ya tiene cubierta la seguridad de la aplicación. El problema es que SAST, DAST y SCA no analizan lo mismo — y confundirlos deja huecos reales sin que nadie se entere hasta el incidente.

Qué analiza cada uno

Metodología Qué analiza Problema principal
SAST Código fuente estático Muchos falsos positivos, no ve el comportamiento real de la app corriendo
DAST La aplicación en ejecución Requiere que la app esté corriendo; no ve el código
IAST Código instrumentado en runtime Más complejo de configurar que los dos anteriores
SCA Dependencias y librerías de terceros No analiza la lógica propia de la aplicación

Ninguno reemplaza a los otros. Un programa de seguridad serio usa SAST para atrapar errores en el código antes de mergear, SCA para no arrastrar una dependencia con un CVE conocido, y DAST para validar cómo se comporta la aplicación real bajo ataque — algo que el análisis estático simplemente no puede ver.

DAST en la práctica: lo que nadie te dice antes del primer scan

Un scan DAST lanza miles de pruebas con payloads maliciosos contra la aplicación. Eso cambia las reglas del juego:

El perfil rápido de un DAST (pensado para correr en cada deploy) casi nunca cubre el OWASP Top 10 completo. Para eso se necesita un scan completo — y ninguna herramienta DAST puede verificar por sí sola los hallazgos de logging y monitoreo (A09), porque eso requiere acceso al servidor.

Dónde encaja cada escaneo en el pipeline

La secuencia que funciona en la práctica no mete todo en cada deploy — separa lo rápido de lo exhaustivo:

push → build → tests unitarios → scan SAST/SCA
     → si pasa → deploy a staging → scan DAST rápido
     → semanalmente → scan DAST completo sobre staging
     → Critical/High → ticket automático + notificación
     → se corrige → re-test puntual del hallazgo → se cierra el ticket

El scan rápido corre en cada deploy sin bloquear el pipeline. El scan completo corre programado, separado del flujo de despliegue, y es el que se usa como evidencia para auditorías. Configurar el pipeline para fallar solo en severidad alta o crítica — bloquear por hallazgos de severidad baja genera tantos falsos bloqueos que el equipo termina desactivando el gate por completo.

La seguridad que funciona no es la que se revisa una vez al final. Es la que corre en cada paso del proceso, con el tipo de análisis correcto en el momento correcto.